Convocatoria abierta

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Número 11: "Anatomías arquitectónicas primitivas"

Fecha límite de recepción de artículos: 15 de junio de 2018
Publicación del número: diciembre de 2018

Texto de la convocatoria:

El 29 de enero de 1927 Walter Benjamin andaba perdido por la calle Shabolovka de Moscú buscando a su amada Asha. En la búsqueda se topó con la torre de una nueva estación de radio. Anotó en su Diario de Moscú el descubrimiento, que describió como una estructura muy distinta a las que ya conocía. Aquella anatomía de barras metálicas que se hilaba en el cielo de la capital rusa era la torre del ingeniero Vladímir Shúkov.

En éste nuestro tiempo, de arquitecturas resueltas con pieles y envoltorios nos proponemos volver a descubrir aquellas arquitecturas de visible anatomía. Anatomías que ambicionan dar origen a un lugar. Estructuras arquitectónicas que recuperan el concepto hegeliano de una anatomía primitiva. Un primitivismo que apela a lo más básico y esencial, que hace de la estructura la revelación del espacio que lo habita. Una estructura que aspira a un orden que da origen a su ocupación como lugar. Un orden que ha viajado desde una modernidad que jerarquiza los espacios, a una contemporaneidad que parece no aceptar tales jerarquías.

Ambicionamos para nuestro atlas de anatomías, estructuras que fueron construidas y las que quedaron en un dibujo. Nos interesa la anatomía de visibilidad radiográfica que Mies soñó para el primer rascacielos de Berlín y sus torres del 848 frente al lago de Chicago. La anatomía con la que Kahn quiso hacer bailar al viento en el centro de Filadelfia o la que alumbra el museo de Kimbell. La mesa sobre la que Ishigami duerme o la constelación de pilares blancos que dibujan la habitación de un laboratorio universitario. Anhelamos estructuras cuya interioridad se manifiesta en la expresión de su ocupación y estructuras que se instalan como exoesqueletos en la exterioridad del propio lugar al que dan origen. Si Paxton hizo de una estructura alámbrica el lugar interior de un palacio de cristal, Foster dio forma al Gherkin gracias a una anatomía de malla diagonal en la misma ciudad de Londres. Pretendemos pues, saber de todas aquellas anatomías arquitectónicas que se han convertido en el alma visible de nuevos lugares que soñaron los arquitectos con desconocidos ingenieros, a los que ahora ya no queremos olvidar. Todos ellos convirtieron la novedad de la técnica en la anatomía primitiva de un nuevo mundo y a la estructura en verdadera arquitectura.

Tras el inesperado descubrimiento arquitectónico, el filósofo alemán volvió a encontrarse con su amada.

Javier Pérez Herreras

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