Convocatorias anteriores

 

Número 18: "Mujeres, prácticas feministas y profesionales alternativas en la arquitectura"

Publicación prevista: junio de 2022

Texto de la convocatoria:

“The absence of women from the profession of architecture remains, despite various theories, very difficult to explain and very slow to change. It demarcates a failure the profession has become adept at turning a blind eye to, despite the fact that it places architecture far behind the other professions with which architects frequently seek to align themselves. If we consider architecture as a cultural construct, both vessel and residue, we can but wonder what this symptomatic absence suggests about our culture and the orders that govern the production of its architecture. One thing is clear however: just as the absence of either sex from a large constituency must indicate some internal crisis in which gender plays a crucial role, the absence of women from the profession of architecture points to a profound gender-related crisis at the base of architecture”. 

Francesca Hughes, The Architect: Reconstructing Her Practice (Cambridge MA: MIT Press, 1996): 1-2

La arquitectura es una profesión tradicionalmente masculina y actualmente feminizada. Desde los años setenta del siglo XX, el número de mujeres en las escuelas de arquitectura ha crecido progresivamente llegando a una situación de paridad en las aulas en gran parte de Europa, América y Oceanía a finales del siglo XX. Sin embargo, la situación de desigualdad social y cultural que históricamente ha existido entre mujeres y hombres ha llevado a muchas arquitectas y urbanistas a trabajar de manera crítica con respecto al modo establecido de entender la profesión y a impulsar prácticas alternativas con un pensamiento crítico, a menudo ligado a posicionamientos feministas.

Desde la publicación de El Segundo Sexo (1949) de Simone de Beauvoir, mujeres arquitectas, urbanistas, paisajistas, historiadoras y teóricas de la arquitectura se han hecho eco del pensamiento feminista y, desde la segunda ola de los años sesenta del siglo XX, se han escrito decenas de textos sobre historia de las mujeres en la arquitectura y de críticas feministas a la intervención en el entorno construido. Como muchos de estos escritos señalan, la historiografía canónica de la arquitectura moderna favoreció el análisis de grandes obras de arquitectura realizadas por arquitectos privilegiados, caucásicos y varones, con un acercamiento a la figura del arquitecto entendida como un genio creador. Esta idea romántica de ‘genio’ encierra históricos sesgos de género y, consecuentemente, la aportación que muchas arquitectas y urbanistas han realizado al entorno construido ha quedado en un plano invisibilizado y desatendido por las narrativas dominantes. 

En general, estos trabajos ponen en evidencia la falta de neutralidad de los discursos canónicos sobre la arquitectura y el urbanismo de raigambre moderno e invitan a reflexionar sobre cómo el género de los profesionales de la arquitectura ha generado asimetrías históricas que deben ser estudiadas y analizadas tanto en aquellas revisiones que recuperan el trabajo realizado por mujeres en tiempos pasados como en el modo en que las mujeres afrontan su ejercicio profesional en la actualidad. Asimismo, un alto número de estos posicionamientos consideran que es necesario de-construir la mirada canónica (occidental, eurocentrada, patriarcal, idealista, dualista) de entender la arquitectura para abrir nuevos debates y, además, apuntan que analizar la contribución que las mujeres han hecho históricamente al entorno construido conlleva construir una disciplina más diversa e inclusiva para las futuras generaciones de profesionales.

Este número monográfico de ZARCH se alinea con la presente cuarta ola feminista, en la que Internet y las redes sociales están globalizado esta línea de pensamiento. Por un lado, estamos viviendo un renovado interés por recuperar trabajos significativos realizados por arquitectas en tiempos pasados. Y, por otro lado, existe la demanda social de hacer visible otras maneras de trabajar, aquellas lideradas por mujeres que ofrecen una mirada alternativa al ejercicio profesional tradicional, dominante y patriarcal. 

Frente otro tipo de estudios sobre mujeres y arquitectura en los que lo biográfico predomina, este número monográfico busca ahondar en cómo la diferente situación en la que las mujeres han desarrollado su trabajo puede ser un dispositivo para abrir nuevos campos de actividad, fomentar la creatividad y ofrecer una mirada crítica sobre la profesión. Se busca publicar artículos que recuperen trabajos significativos ideados por arquitectas y que, además, ofrezcan discursos sobre cómo la mirada femenina puede impulsar prácticas profesionales alternativas y críticas. Así, se buscan textos que reflexionen sobre:

• Análisis de trabajos de arquitectura, planeamiento urbano, diseño urbano y/o paisaje ideados y liderados exclusivamente por mujeres en las que se reflexione sobre el aporte diferencial que la mirada femenina ha aportado en la obra en cuestión.

• Análisis de trabajos de arquitectura, planeamiento urbano, diseño urbano y/o paisaje ideados y liderados por equipos mixtos de hombres y mujeres que ofrezcan una mirada crítica al discurso canónico del momento y que propongan reflexiones desde un pensamiento feminista.

• Análisis de reflexiones históricas y/o teóricas de mujeres —ya estén formadas como arquitectas o no— sobre el entorno construido cuya mirada ofrezca debates críticos desde una perspectiva interseccional, es decir, que aúnen cuestiones de género con otras como la identidad, la raza, la edad, la posición social o la capacitación funcional, entre otras. 

• Análisis de pedagogías docentes, prácticas editoriales, curatoriales o artísticas de cualquier tipo llevadas a cabo por mujeres formadas como arquitectas, urbanistas y/o paisajistas que hayan sido críticas con un entendimiento canónico de intervención en el entorno construido. 

Estas cuestiones abren la reflexión a varios ámbitos cronológicos y geográficos. Se esperan contribuciones principalmente realizadas en los últimos cincuenta años, aunque análisis de prácticas alternativas anteriores también serán bienvenidas. Asimismo, se esperan propuestas que versen sobre casos, prácticas y críticas lideradas por mujeres en el ámbito europeo y norteamericano. No obstante, serán bien acogidas propuestas que muestren casos de liderazgo femenino desde otros ámbitos geográficos no canónicos, es decir, desde geografías alejadas del foco de discusión dominante de la arquitectura occidental, centroeuropea y anglosajona. Finalmente, se anima a que ponencias leídas en el I Congreso ‘Mujeres y Arquitecturas: Hacia una profesión igualitaria’ se presenten como artículos de investigación a este número monográfico.

 

Lucía C. Pérez Moreno, Ann E. Komara

Este volumen forma parte del proyecto de investigación “Mujeres en la cultura arquitectónica (pos)moderna española, 1965-2000” (PGC2018-095905-A-I00) financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España y los Fodos Feder de la Unión Europea.
 
 

Número 17: "Naturalezas domésticas"

Publicación: diciembre de 2021

Texto de la convocatoria:

Dice el filósofo Romano Guardini que el hombre se hizo moderno cuando viajó mentalmente fuera del mundo para verse frente a él. Fue en este viaje donde el hombre convirtió a la naturaleza más primitiva de la que había formado parte, en una naturaleza empírica y racionalizada: una naturaleza no-natural que él mismo podía obrar y habitar. 

A finales del siglo XIX exploradores, geógrafos y naturalistas europeos se embarcaron en innumerables viajes a lejanas regiones, en búsqueda de aquella naturaleza primitiva que la Ilustración había abandonado. Una naturaleza a la que antaño se había pertenecido, pero de la que inevitablemente se había distanciado a hombros de una próspera razón. 

Aquella naturaleza lejana se convirtió en el anhelo de un viaje a lugares indómitos. Su descubrimiento se dibujaba desde la distancia de una ciencia que la observaba y clasificaba como algo lejano y distante a nuestras vidas. Su contemplación hacía del lugar una escena destinada a ser habitada por el tiempo de un viaje, de una visita. Friedrich Georg Weitsch nos da fe de ello en la pequeña choza de estructura de madera y cubiertas de tela, que Humboldt y sus acompañantes construyeron a los pies del Chimborazo. La casa y su naturaleza se habita como el sueño de un lugar de pasado lejano. Una lejanía que promueve la emoción de lograr aquella naturaleza original, a la postre, un lugar primitivo e imaginado. 

Un siglo después, fueron los arquitectos europeos de la modernidad los que confiaron en la ciencia y sus avances tecnológicos como el medio doméstico para lograr otra nueva naturaleza, una naturaleza higiénica. Si Le Corbusier nos propuso la casa como refugio y observación de un mundo que sólo la arquitectura y sus avances tecnológicos podían hacer saludable; Mies hizo de la casa un plano capaz de sobrevolar el claro de un bosque tan visible como lejano al tiempo de su estructura.

Una nueva forma de habitar y una nueva naturaleza se anudaron a la luz de los últimos avances de la ciencia. El interior de la casa moderna resultó ser la patria de una renovada intimidad y su exterior devenía en aquella naturaleza no-natural, una naturaleza ahora de garantías sanitarias. El hombre moderno alejado de cualquier naturalidad dejó de habitar la exterioridad de una vida en la naturaleza. 

Esta falta de habitación más allá de los límites de la casa moderna ha empujado al hombre contemporáneo a un nueva mudanza doméstica, un viaje en el que descubrir la naturaleza como patria de una ansiada exterioridad. Un viaje para alcanzar una nueva naturaleza doméstica, una naturaleza convertida en habitación de una nueva intimidad pública. El ser del hombre contemporáneo, dice José Luis Pardo, es un ser en público. Y es aquí donde este nuevo hombre y mujer, hastiados de aquella razón y su venerado empirismo, vuelven a mirar aquella naturaleza primitiva a la que pertenecieron y que ahora pretenden hacer habitación de sus vidas.

El comienzo de este siglo XXI anuncia entonces nuevas mudanzas domésticas. Mudanzas para las que los arquitectos como Junya Ishigami, han rescatado de aquellas exploraciones europeas los dibujos y relatos de sus naturalezas lejanas; naturalezas que ahora deciden lograr como morada de un nuevo habitar. La buena casa es ahora esa que da habitación a una deseada exterioridad, esa que hace de la naturaleza la patria de su ser en público.

Para este viaje parece necesario la identificación de todas estas naturalezas domésticas -primitivas, no-naturales, higiénicas, imaginadas…- que abonan la posibilidad de una nueva casa y un nuevo habitar. Un habitar que pretende superar a esa primera ciencia cuya razón había fragmentado el mundo en trocitos de pequeñas verdades, para abrazar otra ciencia que dice de un mundo y una naturaleza a la que pertenecemos y en la que podemos lograr nuestro propio edén doméstico. Una pertenencia que parece poder resolver viejos agravios materiales y energéticos hacia la propia naturaleza.

Nos proponemos pues, construir un diario de viajes domésticos a las naturalezas habitadas y a todas aquellas que ya se anuncian. Un compendio de proyectos de viviendas, pequeñas y grandes, individuales y colectivas, que pretendieron y pretenden hacer de la naturaleza lugar y habitación. Un diario de viajes a nuevas y viejas naturalezas domésticas.

 

Javier Pérez Herreras, Jorge Torres Cueco

 

ISSN versión impresa: 2341-0531 / ISSN versión digital: 2387-0346. Copyright © 2016 ZARCH. Todos los derechos reservados