The Working Drawing: The Architect's Tool

ANNETTE SPIRO Y DAVID GANZONI (eds.)
Zúrich: Park Books, 2013, 328 págs.
Idioma: inglés

Angélica Fernández Morales
Universidad de Zaragoza
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The Working Drawing (Der Bauplan en su versión alemana) es un libro publicado en 2013 como resultado de un proyecto de varios años de la cátedra de Annette Spiro en la ETH Zúrich. El título de la publicación no debe ser traducido al castellano como «el dibujo de trabajo», que podría aludir a cualquier fase del trabajo de diseño del arquitecto –incluyendo bocetos iniciales, apuntes, planos de distribución, etc.–, sino como «el plano de construcción», ya que se centra específicamente en ese tipo de dibujos, sin duda una parte relevante del proceso de trabajo del arquitecto. El libro, principalmente gráfico, recopila cien planos constructivos que abarcan nueve siglos –el más antiguo, que pertenece al proyecto para la catedral de Colonia, data de 1280– y múltiples países, tipos de edificios y ramas de la construcción. A pesar de esa amplitud, los documentos comparten un lenguaje común: el del dibujo técnico de arquitectura. El libro evidencia así su universalidad y su perdurabilidad en el tiempo. Lo dibujos se han clasificado en doce apartados temáticos bajo términos que pretenden definir lo más característico de cada uno de ellos: Manual de construcción, Proceso de construcción, Material, Elementos constructivos, Estructura oculta, Herramientas, Medidas y números, Cifras y símbolos, Catálogo, Distancia, Espacio y Usuario. Doce ensayos, escritos por profesionales de la arquitectura y académicos, acompañan al grueso gráfico con reflexiones acerca del valor y significado de los documentos recopilados.

Entre los arquitectos representados en el libro se encuentran grandes figuras de la historia de la arquitectura anteriores al siglo XX, como Francesco Borromini o Gottfried Semper. La mayoría de los documentos pertenece, no obstante, al siglo de la modernidad, con la presencia ineludible de Le Corbusier, Mies van der Rohe y Alvar Aalto –se echa en falta a Frank Lloyd Wright–. Jean Prouvé, Glen Murcutt, Jørn Utzon, Álvaro Siza y otros importantes arquitectos internacionales están también incluidos, así como los españoles Rafael Moneo y Guillermo Vázquez Consuegra. La presencia de arquitectos suizos tiene obviamente el mayor peso, con nombres clave como Karl Moser, Alfred Roth, Max Bill, Atelier 5 o Fritz Haller, y por supuesto los icónicos Peter Zumthor y Herzog & de Meuron.

A pesar de tratarse de un libro de vocación internacional, el tema del mismo –el detalle constructivo– se identifica muy bien con su autoría suiza. En un país cuya industria se ha caracterizado siempre por la combinación de destreza artesanal y tecnología puntera, la arquitectura se ha desarrollado en consecuencia muy ligada a la excelencia en la construcción. Es conocida por la exquisitez en el trabajo con los materiales y la resolución de los detalles atendiendo a su potencial estético. Los dos premios Pritzker suizos anteriormente mencionados forman parte de esa tendencia, en el segundo caso con aún más mérito, dadas las dimensiones y la complejidad formal de sus edificios actuales.

La interesante paradoja del libro es que ensalza el valor estético de un tipo de dibujo que, precisamente, no fue trazado con esa intención. El dibujo constructivo es pragmático, utilitario, un medio para un fin: la construcción del edificio o la ciudad. Son dibujos dirigidos a especialistas e industriales, a las personas que trabajan en la obra. No fueron concebidos para su conservación en archivos –de donde han sido tomados la mayoría de los que recoge el libro– ni para su difusión en una bella publicación como esta. No obstante puede apreciarse en la mayoría de ellos el cuidado en la presentación, el gusto por la excelencia gráfica del propio documento, que sin duda intenta transmitir el cuidado puesto en el diseño del elemento representado y el deseo de una ejecución igualmente cuidadosa en la obra. Por otra parte, los dibujos reproducen, en abundantes casos, elementos constructivos ocultos y de orden interno, como armaduras, cimentaciones, conductos de instalaciones... Alguien podría pensar que son irrelevantes desde el punto de vista del diseño arquitectónico, sin influencia en la belleza del edificio; por lo tanto anodinos y no merecedores de publicación. No ha sido esta la opinión de los autores del libro, quienes por el contrario han valorado la importancia de esos documentos como parte necesaria del diseño global del edificio, y han visto en ellos la muestra de un buen diseño arquitectónico, en el que se combina la venustas con la firmitas y la utilitas, siendo los tres principios dependientes unos de otros.

Entre las reflexiones que nutren los textos que recopila el libro aparece una sobre el proceso de dibujo del plano constructivo e, inevitablemente, sobre la influencia decisiva de las nuevas tecnologías de la representación. La calidez y el preciosismo del trazo manual presente en los documentos anteriores a este siglo desaparece en los documentos de las últimas dos décadas, trazados digitalmente –por otra parte impecables en su producción y con una gran densidad de información–. La evolución hacia una representación crecientemente más basada en el modelado virtual que en el dibujo bidimensional lleva a algunos autores a preguntarse si el repertorio de documentos recopilados en el libro será reflejo, dentro de unos años, de una práctica vigente y actual en la construcción, o formará parte de una herencia histórica sustituida por otras formas de representación.

ISSN versión impresa: 2341-0531 / ISSN versión digital: 2387-0346. Copyright © 2016 ZARCH. Todos los derechos reservados